Y el hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.

Publicado en por Fran Borg

Llança jueves 17 de mayo.

Y el hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.

 

Á

ngel y Tobías estaban en el restaurante habían quedado temprano para poder instalarse en una zona que consideraran cómoda, discreta y a la vez segura a pesar de la insistencia de Ángel, Tobías no prosiguió su historia hasta que dio buena cuenta de la paella. Tras un par de carajillos prosiguió la narración.

  els-pescadors.jpg 

—El anuncio de que la ciudad debía ser abandonada encontró escepticismo en algunas personas y burlas por parte de otras. Algunos de los sacerdotes avisaron a los comerciantes que traficaban en la ciudad del riesgo que corrían sus negocios, ya que éstos se basaban en las peregrinaciones y no en un comercio que cubriera las necesidades internas de la población.

 

Ángel se abstuvo de hacer ningún comentario. —Lo que pensaba yo del timo de la pirámide y las cartas se dijo.

 

Cuando se recogieron las cosechas cada distrito pago a los aldeanos un precio ligeramente superior al habitual, igual paso con el ganado y con el resto de productos que producían los habitantes del pueblo que había crecido al amparo de la piedra.

Ante la reticencia de los miles de ciudadanos a abandonar la ciudad vertical los sacerdotes idearon una estrategia que ha perdurado hasta nuestros días.

eden.jpgCon gran solemnidad se anuncio que alguien había cometido el peor de los delitos posible en la ciudad. Alguien había engañado a los guardianes de la piedra. Sin ningún escrúpulo había osado acceder al dique que custodiaba la piedra tocándola con sus desnudas e impuras manos. El castigo a semejante delito era la expulsión para siempre de todos los hombres y mujeres del jardín que representaba la síntesis del equilibrio y la armonía  y una vez rota quedaba claro sus habitantes ya no eran capaces de distinguir el bien del mal

El abandono de la ciudad fue aprovechado rápidamente por los Sidonitas que entraron precipitadamente, si se tiene en cuenta que solían tardar incluso diez años en infiltrarse en un sector clave de la ciudad. Cualquier intento Sidonita de readaptar el funcionamiento de la ciudad encontró oposición tenaz por parte de los comerciantes de Al-Kaabilia, cuyo negocio principal consistía en la venta de mercancías y parafernalia de los dioses. Las pautas que se comenzaban a introducir iban en contra de la moral y orden social reinante en Al-Kaabilia. Los peregrinos desaparecieron las caravanas cesaron y la ciudad perdió todo su esplendor.

La leyenda olvido el nombre originar de la  ciudad pero entre otros fue recordada  como la Torre de Dios, los hebreos se referían  a ella como la torre de la confusión.

 carcabas.jpg

Los Sidonitas nunca olvidaron la humillación que suponía no poder gestionar la ciudad que se unía con el cielo para que siguiera creciendo. Culparon a los comerciantes que desoyeron sus consejos y normas. Dificultando la gestión de la ciudad comprando y vendiendo bajo mano los productos que los Sidonitas necesitaban monopolizar para someter a su criterio el funcionamiento de la sociedad.

Desmantelaron la torre; privada del mantenimiento constante tardo pocos años en hundirse. Quinientos años más tarde la gran ciudad solo era una leyenda que los gobernantes de los nuevos imperios crecientes se encargaron que fuera olvidada.

 

Los Kaabolos obedientes a los mandatos de la piedra desaparecieron de la vida de las personas comunes sin dar a partir de entonces ninguna muestra de su existencia.

 

—Los sidonitas entonces tuvieron el camino libre.

 

—Los Kaabolos no consideraban relevante la influencia de los sidonitas. Puede que no me haya explicado con claridad. Los Sidonitas no pertenecían a ningún grupo ni se identificaban con ningún nombre. Puede  que en una aldea hubiese uno o dos y en las cien aldeas más próximas no hubiese ninguno. Utilizaban su habilidad mental para estar donde consideraban que era su lugar.

rex.jpgLa humanidad avanzaría a ritmo creciente en la dirección que se le marcaba. La experiencia adquirida servia de modelo. Durante los cuatro mil quinientos años siguientes, se sucedieron los imperios: babilónico, asirio, hicso, egipcio, persa, griego, romano, árabe. Se había creado una bestia  que devoraba continentes. 

 

—Bonito final—. Exclamo Ángel mientras en su cabeza continuaba el relato desde el punto en que Tobías  parecía que lo havia concluido.

Lo que ocurrió tras la partida de los Kaabolos: fue el paso de la libertad a la esclavitud. Antes los hombres eran libres de coger lo que quisieran de la naturaleza, de trabajar cuando y donde quisieran y las mujeres también. Una vez aparece el estado surgen gobernantes y prisiones, los hombres son despojados de sus armas para dárselas a soldados profesionales, así comienza la esclavitud

Los estados surgen como consecuencia de la intensificación de la producción agrícola. Aparecen los “grandes hombres”, que son individuos  que persuaden a sus parientes y vecinos para trabajar para ellos por cualquier motivo, como celebrar un festín con los alimentos extra que produzcan con lo que el pueblo o clan familiar conseguirán prestigio ante sus vecinos.

Cuanto mayor y más densa es la población, más poderoso es el jefe “Gran Hombre” que distribuye alimento. El jefe se podía convertir en la principal fuerza colectiva de la vida social. Cuando esto sucedía aparecían los impuestos.

Más tarde aparecieron lo que denominamos estados feudales.

Aumentó la población y aparecieron mayor cantidad de pueblos debido a las personas que se separaban de aldeas superpobladas, estas personas debían disminuir su nivel de vida para sobrevivir. Las luchas externas aumentaron y las aldeas vencidas debieron pagar tributos a los vencedores. La distancia social entre la élite administrativa, sacerdotal, militar, policial, esclavos, aumentaron.

La transición a la condición de Estado tuvo lugar primero entre los pueblos donde no existía la posibilidad de practicar formas de agricultura intensiva. Estos estados evolucionaron a causa de estímulos espirituales. Como creían que las lluvias, las cosechas y la continuidad de la vida eran designio de los dioses, los pueblos sintieron la necesidad de construir centros ceremoniales y de mantener y albergar a una clase sacerdotal no productora de alimentos.

Su organización política no surgió del crecimiento demográfico. Evolucionó a partir de un sometimiento voluntario a una teocracia. En síntesis esa seria la versión oficial de una de las líneas de la evolución de la humanidad,

 

— ¿Has sacado a alguna conclusión—? Pregunto Tobías.

 

Según parece; las mismas herramientas permiten crear realidades antagónicas, solo depende de quien sea el creador.

 

Tobías aprovecho las palabras de Ángel, para servirse una jarra de café con hielo, con la total confianza que el mismo se concedía habitualmente; y prosiguió su relato  memorizado igual que un poema.

 

—El mundo había crecido. La prioridad de la piedra era aumentar su influencia sobre los hombres y sus ministros que de forma inconsciente trabajaban para ello.

Por fin encontraron la manera de aumentar el poder de la piedra que hasta el momento necesitaba tener a la gente cerca para poder influir en su mente. Crearían cajas de resonancia. La piedra podía utilizar la composición química de conglomerados minerales como amplificadores o filtros para transmitir su poder. Los sacerdotes Kaabolos sometían las piedras a tratamientos especiales que multiplican sus propiedades creaban satélites repetidores de una señal cuyo origen debía permanecer en secreto.

Ahora debían trasladar la piedra a una nueva ubicación. No necesitaría más concentrar su poder en una parábola, necesitaba expandirse. Para ello mandaron construir un sofisticado contenedor de madera de Sittim (acacia) tratada con aceite, con unas proporciones  muy precisas: un condensador.jpgcentímetro de espesor, un metro y veinticinco centímetros de longitud y su anchura de setenta y cinco centímetros con una altura idéntica a la anchura. Debían forrar el interior primero con tres milímetros de mica y después de oro por dentro y por fuera con una cornisa de oro alrededor con cuatro anillos soldados en su base por los cuales pasarían dos varas de madera.

También debían construir una cubierta de de oro fino que se adaptara a las proporciones del contenedor con dos figuras aladas de oro  labrado en los dos lados de la cubierta con las alas extendidas. Sin saberlo estaban construyendo un condensador eléctrico. ¿Sabes lo que es?

 

—No sabría explicártelo.

 

—Es un dispositivo electrónico que almacena energía en forma de un campo eléctrico

 

— ¿Una pila?

 

—Más Bien como el circuito de un flash fotográfico que concentra la energía de una pequeña pila lentamente y en una milésima de segundo libera toda la energía acumulada creando una fuerte descarga.

El contenedor se cargaría por la fricción atmosférica a través de las alas de las figuras de oro, favorecido por el clima seco del desierto que debían cruzar

 

— ¿Y que sentido tenia construir un trasto semejante?

 

—Es sencillo, en el centro del lago la piedra estaba vigilada permanentemente y no corría peligro de ser robada. Ahora iba a emprender un viaje alguien de la caravana podía estar tentado de tocarla ya que cuanto mas cerca mas atracción ejerce en los hombres. Podían crearse dos bandos y matarse unos a otros o es posible que asaltaran la caravana.

 

— ¿Bien y entonces...?

 

—Cualquiera que tocase la tapa del contenedor recibiría un calambrazo brutal que le haría salir despedido varios metros, incluso es posible que muriera.

—Los que viesen la escena pensarían que la piedra había castigado al intruso y se guardarían de volver a intentarlo, sin saber el contenedor podía tardar días en volver a almacenar suficiente energía para volver a cumplir su función…

 

— ¿No te comes la gamba?...

 

— ¿Después del cortado?

 

 Tobías no le hacia ascos a nada en cuestión de comida.

 

— Los Kaabolos partieron lentamente en caravanas río arriba fundaron nuevas ciudades o se unieron a otras como Isin o Nippur, también volvieron a las tierras que sus ancestros habían abandonado; también se dirigieron a ciudades como Larsa y la famosa Ur que se convirtió en un gran centro cultural y de poder donde se aplicaron los conocimientos adquiridos en la construcción de grandes monumentos.

Pero nunca mas volverían a estar en primera línea en la sociedad se mantendrían en la sombra sin dejar de intervenir en los aspectos clave que determinarían el avance de la humanidad hacia su destino.

cainitas.jpgÁngel recordó un texto que hacia referencia al mito de la caja de Pandora.

 

 

 

El deseo siempre conduce al sufrimiento.

El esclavo del deseo es esclavo del pecado.

La recompensa para el pecador es siempre sufrimiento y muerte.

 

***

 

Etiquetado en L1 02 Exodo

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Comentar este post