Carta a Sinlay
Querido Isaac como tu protegido que soy te escribo para comentarte los temas a los que he dedicado mi actividad escolar estas cuatro semanas:
Como te comente empecé este mes de Julio los estudios de Economía teológica, Para ello me desplace a Roma con mi instructor.
Ha sido muy divertido sin embrago como te explicare creo que no he estado a la altura que de mi se esperaba.
El propósito del viaje era identificar los pilares en los que se asientan las religiones monoteístas.
Todos los directores espirituales que conocí en los lugares que he visitado se comportaban de forma similar. Cuando se les requería argumentaciones razonables y no historias basadas en dudosos principios innegables, estos recurrían a un repertorio de respuestas prefijadas adecuadas a su exposición. Nunca respondieron a mis preguntas con argumentaciones concretas.
Ante la imposibilidad de traspasar el muro que se levantaba impidiéndome obtener respuestas llegue a imaginar la frustración del hombre gentil enfrentándose a los obstáculos que ellos mismos crean dificultando su propio avance.
Quede extrañado por la manera en que los hombres defienden sus creencias prescindiendo de cualquier ejercicio de razonamiento, dedicando esfuerzos en crear intricados argumentos carentes de base que sostengan sus creencias.
El libro que al que llaman Antiguo Testamento es uno de esos pilares del que arrancan las religiones más influyentes del mundo en la actualidad.
Leyendo las Primeras páginas al azar, encontré un pasaje que describe como muchas personas se unen para la construcción de una gran torre con la que los hombres pretendían llegar hasta su dios.
Tenía entonces toda la Tierra una sola lengua
y unas mismas palabras.
En el trasfondo del texto se puede apreciar que Dios teme al hombre, no aclara por que, pero da la sensación de que lo teme. ¿Por que se opone si no a que el hombre cree una ciudad y una torre? ¿Qué tienen de malo una ciudad y una torre? ¿Acaso se opone a que el hombre se agrupe? ¿Prefiere que el hombre sea nómada en pequeños grupos? ¿Por que? Dios no da explicaciones de sus actos, y si él no quiere darlas, ¿como se van a atrever los creyentes a pedírselas?
El dios local de los hebreos y cristianos, concibe el mundo como algo realmente pequeño. Un mundo que no era más grande, que los conocimientos geográficos que los hombres que lo crearon tenían en la época.
¿Es posible que alguien pueda imaginar que los hombres hayan tenido alguna vez una sola lengua y unas mismas palabras?
¿Qué tiene de malo que el pueblo fuera uno? ¿Acaso no es mejor y más eficiente un pueblo unido, que uno enfrentado o disperso? ¿Qué tiene de malo que usaran un mismo lenguaje? ¿Qué tuvo de malo que empezaran una obra que ese dios sabía de antemano que no podrían realizar? Entiendo que ese Dios tras advertirles que no era posible lo que pretendían, y viéndoles empeñados como niños en una tarea inalcanzable hubiese sonreído ante sus pretensiones, evidentemente no como una risa de mofa, pero sí con el espíritu divertido de quien ve a sus hijos pequeños empeñados en algo irrealizable, pero que comprende que necesitan aprender por sí solos, de su propia experiencia, probar sus propias fuerzas. No, nunca hubieran llegado a realizar la torre que pretendían, pero si hubieran aprendido mucho en la construcción de la gran torre. Hubieran aprendido infinidad de técnicas y como resolver los problemas de la construcción que pretendían. ¿Qué tenía de malo?
¿Que mayor castigo a la arrogancia de sus hijos que dejarles construir la gran torre para que descubrieran por si mismos lo inútil de su esfuerzo por alcanzar la grandeza infinita del reino de los cielos?
Me resulta curioso como los creyentes de estas religiones se someten a los criterios de su iglesia.
Ha pesar de la negativa por parte de los dirigentes de la iglesia, a revisar y buscar explicaciones aceptables sobre la autenticidad de sus escritos sagrados. Hacen que aquel al que llaman todopoderoso, al que llaman infinitamente sabio, y que llaman infinitamente bueno y justo, se muestre como un dios ignorante e irritable hasta la sinrazón.
En la actualidad esos textos que los hombres aseguran ser la interpretación de las obras y deseos de su dios, lo hacen quedar en ridículo una y otra vez. Lo muestran como un dios malvado e injusto.
Es evidente la maldad y el mal genio de ese dios que amenaza a sus descendientes con su cólera hasta el día que ahogo al mundo entero con un diluvio.
O soy muy exigente, o los creyentes son demasiado crédulos, y si son crédulos en vez de creyentes, quizá sea por que les interesa ser crédulos, por que me niego a pensar que ven y piensan menos que las demás personas. Después de mi experiencia. Decidí ampliar mis recién adquiridos conocimientos.
Leyendo con más detenimiento el material del que disponía.
Al poco de empezar a leer “La sagrada Biblia” en contre un detalle significativo: El libro del Génesis contiene dos versiones sobre la creación del mundo y el hombre. En realidad, las diferencias no son muchas, pero resulta extraña esa reiteración consentida, cuando debería bastar con una sola versión sobre el origen de los tiempos. Sin embargo, lo mas curioso es que cada uno de los creadores que aparecen en estas dos versiones reciben un nombre: el del capitulo 1 se llama “Dios” y el del capitulo 2 se llama “Yahvéd Dios”. A lo largo de los capítulos posteriores, los nombres de uno y otro creador se van intercalando, y todo podría inducir a pensar que son el mismo; pero existe una sutil diferencia “Dios” Y Yahvéd Dios” se contradicen e incluso “Yahvéd Dios” actúa en contra de los designios de “Dios”. Parece como si nos encontrásemos ante dos divinidades: Por una parte un “Dios” más placido que dispone y ordena, pero también expresa su pesar por tener que tomar decisiones; y por otro lado, un “Yahvéd Dios” que no repara en castigar sin previo aviso, que cambia de opinión o toma decisiones que parecen puro capricho.
Podría decirse que se trata de dos científicos que comparten experimentos genéticos, uno más hábil y el otro, el de peor humor, más chapucero. Todo vale y todo el mundo es feliz hasta que los cobayas deciden hacer experimentos por su cuenta y riesgo.
La Biblia hebrea lejos de ser un texto histórico infalible creado por un ser supremo resulta ser una gran revisión compilada de por lo menos dos trabajos completamente separados que recogen las tradiciones de los pueblos del norte, adoradores de un ser supremo universal creador y benefactor de toda la humanidad.
y las tradiciones de los pueblos de sur temerosos de un dios extranjero(Jehová o Yahvé) cruel sanguinario y egoísta de gran similitud a los caprichosos dioses sumerios Los Pueblos del sur se encontraban sometidos a un impostor un falso dios cuya verdadera naturaleza era desconocida para ellos. En el siglo quinto A.C. los sacerdotes judíos un grupo de mentes extremadamente intelectuales combinaron porciones de las tradiciones del norte y del sur añadiendo su propio a porte personal.
A eso de debe que aparezcan dentro de la Biblia, imágenes contradictorias pero necesarias para evitar conflictos entre las facciones hebreas y conseguir que los hombres creyeran en un modelo de sabiduría suprema de mente omnipotente que les ayudase en los momentos críticos. Dicho texto estimularía su esperanza teniendo siempre como implemento para sus logros algo llamado fe.
Mas tarde Los “escritores” pensaban más bien en crear un mecanismo, o mejor dicho un engranaje que encajara en la compleja máquina de la sociedad para hacerla funcionar más eficientemente.
mas tarde nuevos escritores conocidos como los apóstoles, analizaron las fallas de la sociedad y escribieron un manual anexo al primero que siendo disfrazado por una historia sobre alguien llamado Jesús, ocultaría subliminalmente la llave para una mejor calidad de vida basándose simplemente en humildad, sencillez, honestidad, armonía y esperanza.
El núcleo del cristianismo es el sermón de la Montaña, en el que el protagonista de esta doctrina (un gran pedagogo y moralista) muestra la extraña pureza y dulzura de su modo de pensar y de sus sentimientos.
De la misma manera que un sabio pedagogo enseña a los niños con historias. Así, los pueblos menores de edad, a una humanidad todavía infantil, hubo que impartirle la moral revestida de simbolismos.
Los formadores del pueblo se llamaban profetas, tuvieron que hacerse respetar mediante vaticinios. Narraban cuentos piadosos de Dios, del cielo, del infierno con la finalidad de propagar la moral.
La humanidad al ir madurando se fue desembarazando de la alegoría y la mitología y, dejando atrás la cáscara, consiguió llegar al verdadero núcleo de lo religioso.
Mi instructor me felicito, enseguida reconocí los patrones comunes que se repiten en todas las religiones y el control que proporciona a quien las administra. Sin embargo la base de los pilares de todas estas creencias, son incapaces de soportar cualquier duda de la razón. La forma más básica de la religión comienza por una sensación innata de que existe una fuerza espiritual. Esta fuerza es impersonal e impregna toda la creación. Se la llama mana, que deriva del nombre que le dieron los habitantes de la Melanesia. El mana puede estar concentrado más intensamente en algunas áreas y objetos que en otros. Un árbol magnífico, una roca única o cierto animal pueden contener una mayor concentración de mana.
El objetivo es manipular esta fuerza de forma que uno pueda obtener el resultado deseado. Los objetos como palos o muñecos, llamados fetiches, pueden contener esta fuerza y ser usados o adorados.
La etapa siguiente es el animismo. En esta etapa, la fuerza es visualizada en forma de espíritus personales. El animismo enseña que hay un espíritu o fuerza espiritual detrás de cada suceso, y muchos objetos del mundo físico tienen algún significado espiritual
Hay dos categorías de espíritus: espíritus de la naturaleza y espíritus ancestrales. Los espíritus de la naturaleza tienen forma humana y habitan en objetos naturales como plantas, rocas o lagos. Los espíritus ancestrales son los espíritus de los ancestros. Ambas categorías de espíritus están limitadas en conocimiento, poder y presencia. Uno debe mantener una relación favorable con los espíritus para no sufrir su ira.
La etapa siguiente es el politeísmo. Las culturas progresan de la creencia en espíritus finitos a la adoración de dioses. Del politeísmo, una cultura evoluciona hacia el henoteísmo, que es la creencia en muchos dioses pero con la adoración dirigida a uno solo de ellos. La etapa final es el monoteísmo, la adoración de un solo dios.
El ciclo llega a la conclusión volviendo al inicio. Es cuando el hombre racional defraudado por un dios que no satisface sus necesidades espirituales reniega de el y de su existencia. Aunque mantenga en apariencia su fe con más convicción si cabe, con el único propósito de mantener su pertenencia a un grupo de poder o que aspira a tenerlo. Este hombre que se considera su propio dios se ve obligado a buscar de nuevo la fuerza espiritual primigenia que calme la ansiedad que produce el no tener una explicación al origen de su propia existencia.
Sin embargo nadie pudo darme las respuestas que salí a buscar al inicio del viaje:
-¿Cómo puede un dios inmaterial crear lo que es material?
-¿Como pudo dios haber creado el mundo sin ninguna materia prima?
-Si Dios es totalmente perfecto y completo, ¿Cómo pudo surgir en el la voluntad de crear?
-Si dios creó el mundo mediante un acto de su voluntad, sin ninguna materia prima, entonces ¿Solo es su voluntad y nada más?
Espero tus enriquecedores comentarios que seguro servirán a mi expediente, y no decepcionarte a ti, ni a los míos.
Hubert.