Año 1º De la profecía.

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Me he rodeado de decorados de realidad, he creado un mundo de apariencias que ahora son incapaces de proteger mi cuerpo. Soñando con la persona que quería ser, he despreciando la persona que ya era. Atrapada, en un  sueño en las que sirenas del alma te cantan, te llaman, las sigues y acabas olvidando cual es la estrella que te guía. Un Canto que te repiten  incansablemente, sin fisuras ni dudas... su mentira se repite suficientemente, hasta que acaba por convertirse en verdad. Todos mienten porque nadie escucha pero creemos fácilmente en aquello que deseamos. Cierro los ojos y veo que es al abrirlos cuando empieza el sueño.

Sin comprender la realidad, no se puede juzgar libremente; luchas en vano contra lo que no entiendes. Ahora veo cosas  me pregunto  ¿Por qué? y recuerdo cosas que nunca fueron y me digo ¿Por qué no? He permanecido inmóvil todo el tiempo, en mis venas ha sido inyectado el veneno del miedo... del miedo al cambio. ¿Queda tiempo aún?

Cuando soñamos solos, sólo es un sueño. Pero, cuando soñamos juntos, el sueño se puede convertir en realidad. Discutimos sobre el significado de la vida. Pero la vida ya existía antes de que tú o yo pudiésemos opinar sobre ella. Mi cuerpo muere de sed , ¿acaso a él le interesa saber por qué tiene sed?? El sediento necesita agua, no explicaciones. La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo. Incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cómplices y cobardes a los hombres. La existencia es la esclavitud cuando nos es impuesta. Es La vida no vivida la que al final me pasa factura mi único miedo es que llegue la hora sin haber hecho nada. Sólo hay un medio para saber hasta dónde se puede llegar: ponerse en camino y avanzar.

Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor. No rechaces por pereza e ignorancia aquello que se te facilita para ayudarte en el camino. Cuando la vida, superficie sobre superficie, está cubierta por una costra de experiencia, sabemos todo, el secreto, el poder y la gloria, por qué hemos nacido, por qué estamos muriendo, y que todo podría haber sido distinto.

Somos sabios. Pero la mayor sabiduría, en ese momento, consiste en saber que lo hemos sabido demasiado tarde.

 

Mañana será primer día del primer año el nuevo comienzo del tiempo que ha vuelto a nacer. Lo viejo muere a tu espalda y lo nuevo te espera delante.